La edad, el amor y las matemáticas
31 October 06Una amiga mÃa, profesora de Historia en la universidad, me llamó el otro dÃa para contarme que se sentÃa muy afligida. Al parecer mi amiga se habÃa enamorado perdidamente de un alumno suyo y afortunadamente él la correspondÃa. Todo va bien entre ellos, pero su amor tiene un pequeño obstáculo. Mi amiga casi dobla en edad a su joven amado.
Hoy dÃa esto no tiene porqué representar ningún problema, pero en la páctica no deja de ser una pega que les Ãmpide sentirse como cualquier pareja.
Como yo soy mal consejero pero buen amigo de mis amigos, llamé a Barduino, al que se le dan bien las matemáticas, para preguntarle si las ciencias exactas podrÃan hacer algo por mi amiga.
Barduino tardó en contestarme sólo unas horas, y lo hizo por correo electrónico. Según el desarrollo que me ha enviado, mi amiga no tiene porqué preocuparse, ya que a ojos de las matemáticas, ella y su pareja, TIENEN LA MISMA EDAD.
Cuando mi amiga (que es de letras) leyó el correo reenviado de Barduino, estalló de alegrÃa y prometió invitarme a comer cualquier dÃa de estos donde yo elija, y a brindar por las matemáticas.
Sin embargo yo no estoy del todo satisfecho, creo que Barduino me ha gastado una pequeña broma. Aquà os dejo sus ecuaciones:
Siendo
A= la edad de mi amiga
N= la edad de su joven amante
D= la diferencia de edad entre ellos
podemos decir que
A = N+D
o también
A (A-N) = (N+D) (A-N)
desarrollando
A^2 – AN = AN + AD – N^2 – ND
agrupando términos
A^2 – AN -AD = AN -N^2 -ND
o lo que es lo mismo
A (A-N-D) = N (A-N-D)
simplificamos y concluimos que:
A = N
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Si es que el amor, además de no tener edad, es ciego. Lo que ocurre, que con el transcurso del tiempo, se va volviendo (maldita segunda ley) más viejo y más observador. Llega incluso un momento en el que la ecuación se dispara y la ceguera desaparece. No lo digo yo. La dice la experiencia de todo ser humano.
Relacionar amor y matemáticas, siempre me ha parecido una bonita alegorÃa de la realidad humana. El emisferio izquierdo junto al emisferio derecho.
Siento seguir el agüafiestas que hace de abogado del diablo, pero no has dividido por cero en algún lado? Eso viene a ser como liarse con la asistenta o algo asÃ. No vale para las ecuaciones del amor.
Que por cierto, el meme de las ecuaciones del amor” lo escuché en el final de “Una mente maravillosa”, la peli esa de Russell Crowe que hace del matemático John Nash. El final es lacrimógeno y todo moralina, pero a mà esas cosas me gustan, quçe le voy a hacer.
Asà que divide por cero cuantas veces quieras (no decÃa eso bart?).
Yo particularmente siempre he preferido sumar y multiplicar. Ya se dice el algún sitio por ahà eso de “creced y multiplicaros”, es decir, sumar y multiplicar.
La división nunca me ha molado y además si es por cero, que mal rollito…